ART SITGES WEEKEND, RECICL’ART 2016

Apenas adolescente, Alex Voinea participó en la revolución rumana que derrocó el régimen dictatorial comunista de Ceausescu. De esos pocos y convulsos días, Voinea recuerda sobre todo, más que los enfrentamientos y tiroteos, las sensaciones que experimentó. En sus propias palabras, “una agudeza extraordinaria de los sentidos que hacia que todo lo que veía, hasta lo más insignificante, pareciese tener una dimensión más grande que en circunstancias normales, todo me golpeaba, todo lo veía y sentía de forma desproporcionada, el estado de alerta multiplica la percepción de mis sentidos”. Y ese estado de “alerta” es el que se activa cuando comienza una sesión de pintura y se enfrenta a la tela, con los colores, disolventes y brochas preparados para la acción, una acción que, debido a las características (tiempo de secado principalmente) de los materiales, tiene que ser rápida y precisa, sin titubeos.

Esa precisión requiere una total implicación de los sentidos, una absoluta concentración y una atención máxima, atención que necesita desdoblarse ante los varios problemas que se le plantean en una misma obra y que necesitan resolverse casi al mismo tiempo. Cada sesión supone un tour de force para el artista, una concentración de energía tal que, al canalizarla en la ejecución del cuadro, queda plasmada y se hace notar. Todo esto es visible en la pintura de Voinea, donde “drippings”, arrastrados y efectos varios, de una soltura y seguridad de ejecución sorprendentes, donde no hay la menor traza de titubeo, conviven en una misma superficie formando un universo de formas y colores extremadamente rico y variado, orgánico y vivo. En lo relativo al empleo del color, Voinea es audaz también, ya que utiliza una gama de colores puros y brillantes, fluorescentes algunos, aunque siempre bien armonizados.

Uno de los objetivo del pintor es la búsqueda de los efectos 3D, que aplica tanto en su obra abstracta como en la figurativa matérica, compuesta en su mayor parte de animales en primer plano, de gran formato y con mucho relieve. Sobre todo inspirado en la fauna africana; elefantes, rinocerontes, cocodrilos, leones…

Una obra, en suma, original, impactante y de un gran fuerza, viva y orgánica.